Las organizaciones de cualquier área en que
se enfoquen deben darse a la tarea de innovarse, pensando en los clientes a los
que se dirige, aquí es donde surge un cuestionamiento importante, también las
bibliotecas necesitan realmente innovarse.
En los tiempos actuales se
ve cómo van desplegando las tecnologías en algo tan sencillo como por ejemplo
los televisores, quién iba a pensar que estos aparatos tan simples en blanco y
negro se llegaría a las modernas televisiones en colores LCD con alta
definición manejados con control remoto que hoy
en día en la mayoría de los hogares se encuentran, pues lo que se trata
de dar a entender con esta pequeña muestra es que lo antiguo funcionó y fue bien útil en su momento, aunque ya sirvió
para algunos y les gustó, tarde o temprano las cosas evolucionan para dar paso
a algo mejor y al que hay que darle campo, quizás desplazando a lo que se tenía
o se conocía.
Pero antes de hablar sobre innovación se debe
conocer de qué se trata como lo que menciona Lozano (2008): “La gestión de la
innovación se puede definir como el proceso orientado a organizar y dirigir los
recursos disponibles, tanto humanos como técnicos y económicos con el objetivo
de innovar”. (p. 130), todos estos elementos son de suma importancia para
realizar el cambio en este caso de la biblioteca que se desea dirigir.Tampoco se debe cambiar porque está a la moda o ser una obligación de
llevarla a cabo porque otros lo hacen, sin tener un ningún objetivo bien
planificado, sin buenas estrategias, planes a futuro y lo que es fundamental
los usuarios para quienes se debe realizar la innovación que son la clave, se
deben atraer, mantener interesados en
los productos y servicios que pueden disponer en la biblioteca, los cuales le
serán útiles para expandir su conocimiento como lo menciona Lozano (2008): “…la
innovación va vinculada básicamente a conseguir algo útil y de calidad para los
servicios…”(p. 130).
Esta no es una tarea en solitario, el
bibliotecólogo que necesita realizarlo debe organizar la manera en que hará la
innovación, dejar ayudarse por otros colegas que estén dispuestos a asesorarlo,
ver que tienen otras bibliotecas que las hacen únicas y sean diferentes en lo
que ofrecen, no se trata de copiar o dejarse las ideas como propias, lo que se busca
es de utilizar lo que les ha funcionado a estas instituciones y adaptarlo a la biblioteca en la que se trabaja,
mejorando los servicios y productos con lo que se cuentan como lo menciona
Lozano (2008): “…estar al día de las tendencias bibliotecarias, comparar con
otros centros y estar dispuestos a aprender, desaprender, compartir y cooperar.
(p. 130).
Es interesante que en este fenómeno de
innovar en las bibliotecas solo se voltee a ver las cosas materiales como la infraestructura, el equipo tecnológico,
las bases de datos, las nuevas aplicaciones que emergen cada momento, es decir
todo lo que tiene que vincularse con Internet y por supuesto en la Web, junto
con la tecnología, aunado a esto las infinitas
facilidades que esta herramienta ofrece a los usuarios sin distinción, siempre
en pro del progreso, pero no se puede
dejar de lado que nada de esto es posible que funcione sin la persona que está detrás del mostrador de este recinto
de conocimiento, también éste ser debe ser actor principal en esta cuestión,
para nadie es un secreto que las bibliotecas han cambiado lo tradicional a lo
novedoso, es una gran lucha por no dejar morir el servicio no solo social
sino para ampliar el conocimiento,
por lo que el bibliotecólogo debe ser el primero en cambiar su manera de
pensar, dejarse llevarse por esta corriente, sin temor que no lo sabrá hacer o
quizás pensará que es mucho peso para sus hombros, no él debe ser parte de este nuevo mundo al que
se debe enfrentar en su labor profesional como lo menciona Knecht (2008): “Los
profesionales de la información deben replantearse su actitud y sus funciones,
intentar mejorar su formación y avanzar, desde su papel tradicional, hasta
convertirse en innovadores”. (p. 1).
Además, los usuarios son la principal fuente
de impulso para transformarse ambos, ellos están inmersos en este mundo
tecnológico, no conocieron el televisor en blanco y negro, ni se imaginan que
existió, y si se les menciona, algunos hasta se reirán, ellos tienen la dicha
de vivir esta revolución digital, vienen con un chip incorporado desde su
nacimiento donde utilizar cualquier dispositivo es para ellos tan fácil:
teléfonos inteligentes, Tablet y sobre todo las redes sociales que son pan de
cada día para estos nativos digitales, como lo menciona Córdoba et al (2017): cuyas
características comunes tienen que ver con el relacionamiento, conformar y
participar en comunidades a través de la Web…” (p. 116), por lo que es normal
que exijan otros formas de satisfacer sus demandas, ellos no se conforman con
una biblioteca tradicional llena de libros, tienen otras expectativas que si no
se satisfacen es un hecho que estos usuarios no las miraran con buenos ojos,
solo se preguntarán ¿Para qué sirven?, si todo está en Google, es inevitable
que no pueda ocurrir, por lo que es necesario competir, lograr vencer en esta
lucha por tener un lugar apropiado que satisfaga a los clientes, que les sea distinto y atractivo, como lo
menciona Eito (2015): “Sin lugar a dudas, la generación de nativos digitales
exige que los centros trabajen con nuevas herramientas, definan nuevos procesos
y colaboren de forma diferente”. (p. 864).
Estamos en la era de la sociedad de la
información como lo menciona Gómez (2013): marca el comienzo de una nueva era
de grandes posibilidades de generar, diseminar y accesar la información y el
conocimiento globalmente…” (p. 2), donde
el conocimiento se encuentra más fácilmente con una sola palabra en un
navegador, es suficiente para encontrar muchos contenidos excelentes y otros no
tan buenos, pero se debe tener presente que todos los ciudadanos que forman
parte de la sociedad tienen el derecho de información sin importar el formato o
soporte que acceda, se necesita lograr que la información llegue a todos sin
discriminación donde sitios como las bibliotecas sean los indicados para
desarrollar los servicios necesarios para que ocurra, teniendo que transformarse
para cumplir tales propósitos.
Analizando el panorama que está ocurriendo
llama la atención como una biblioteca puede llegar a innovarse empezando por
incorporar las TICs, que son como lo menciona Torres (s.f.): “Las tecnologías
de información incluyen a las tecnologías que permiten que las distintas formas
o tipos de información sean procesados, transmitidas, manipuladas, almacenadas
y recuperadas con rapidez, seguridad y eficacia”. (p. 3), no basta con tener
una computadora, esta tendencia tienen que ir en conjunto con la conexión a
internet y de paso abrir un abanico de posibilidades a los usuarios con nuevas
herramientas, donde para estas personas es algo tan natural estar en contacto
con ellas como lo mencionan Córdoba et al (2017): “…para ellos hablar de TIC es
un tema común y corriente…” (p. 116), por lo tanto se ha pasado de las consultas por teléfono a correo electrónico y los chats, del catálogo
de fichas manuales a un catálogo virtual y que decir de la biblioteca
tradicional a la virtual o digital, por lo que según lo que menciona Córdoba et
al (2017): “El uso de estos medios genera nuevas formas de comunicación, formas
de aplicación e interacción en diferentes situaciones…”(p. 116), donde estos
recursos son de más interés para los clientes que quieren que los servicios
sean novedosos y más aplicados a los que ellos comúnmente conocen o esperan
conocer sin límites y que sean a su gusto, pero que también necesitan buscar y
recuperar información más rápida y efectivamente.
Una de estas innovaciones que están dando como algo tan normal en una biblioteca es una que se refirió anteriormente que son las redes sociales, como esta herramienta ha despertado gran interés no solo de jóvenes y adultos es casi imposible creer que ninguna persona no tenga alguna como Facebook, Twitter o Snapchap que tienen millones de seguidores que comparten vídeos, fotografías o simples comentarios, por lo que si detrás de ellas están tantas personas, esos son los usuarios que se deben tener como amigos, y que sus amigos se convertirán en los siguientes amigos de la biblioteca, es una cadena de recomendación útil para lo que brinda, porque no hacerse conocer con ellas, tiene muchas ventajas como no solo ser visibles o ser un puente entre usuarios y bibliotecólogos que están a distancia, pero lo más importante es tener una comunicación que aunque no es cara a cara, es vertiginosa y eficiente como lo que menciona Manso (2012): “Las redes sociales son una plataforma que permite a las bibliotecas una comunicación rápida, eficaz y directa con su comunidad usuaria, además de favorecer la difusión de sus eventos, actividades y materiales documentales”. (p. 401).
Una de estas innovaciones que están dando como algo tan normal en una biblioteca es una que se refirió anteriormente que son las redes sociales, como esta herramienta ha despertado gran interés no solo de jóvenes y adultos es casi imposible creer que ninguna persona no tenga alguna como Facebook, Twitter o Snapchap que tienen millones de seguidores que comparten vídeos, fotografías o simples comentarios, por lo que si detrás de ellas están tantas personas, esos son los usuarios que se deben tener como amigos, y que sus amigos se convertirán en los siguientes amigos de la biblioteca, es una cadena de recomendación útil para lo que brinda, porque no hacerse conocer con ellas, tiene muchas ventajas como no solo ser visibles o ser un puente entre usuarios y bibliotecólogos que están a distancia, pero lo más importante es tener una comunicación que aunque no es cara a cara, es vertiginosa y eficiente como lo que menciona Manso (2012): “Las redes sociales son una plataforma que permite a las bibliotecas una comunicación rápida, eficaz y directa con su comunidad usuaria, además de favorecer la difusión de sus eventos, actividades y materiales documentales”. (p. 401).
Además, estar en las redes sociales es
económico, el tiempo tampoco es demasiado el que se utiliza para crear un
perfil como Facebook, ser visibles para llegar a más clientes lo vale, las bibliotecas
deben pensar que se está llevando sus cuatro paredes a un nivel más alto, a la
Web, es conectarse con personas que jamás se hubieran imaginado que existían, es
abrirles la puerta de una forma diferente, estar presentes en algo en que los
usuarios están inmersos y que la biblioteca debe aprovechar para promocionarse,
como lo menciona Manso (2012): “El simple hecho de estar presente donde están
sus usuarios, en las redes sociales, ofrece a la biblioteca mayor visibilidad,
permitiéndole tener un canal de comunicación barato y atractivo, donde poder
promocionar las colecciones, servicios y actividades…” (p. 403).
También se pueden innovar las bibliotecas con
otra herramienta que les puede interesar a los usuarios como son los blogs, que
pueden ser muy útiles no solo para comunicarse sino para ofrecer sus productos
como lo menciona Andreu et al (2007): “Así, las bibliotecas pueden dar noticia
de las últimas adquisiciones sin apenas esfuerzo”. (p. 138), lo que sería
posible aplicar en muchas de las labores que realiza el bibliotecólogo y que a
la vez le facilitaría la difusión de sus servicios, colocar temas que podrían
ser de discusión, donde se involucrarían todos los usuarios que deseen
participar.
Esta forma de participación de las
bibliotecas con los usuarios es una manera de conocerlos, saber qué piensan, lo
que facilitaría la retroalimentación tanto de lo negativo como positivo, donde
las personas que lo visitan tendrán la oportunidad de dejar sus comentarios y
además de ser dinámico como lo mencionan Sánchez y Ruiz (s.f.):
Uno de los aspectos que lo hace atractivo al gran público es su interactividad, añadido a la gran facilidad de uso que tiene, ya que permite que las personas que visitan el blog opinen sobre la noticia u opinión dada. (p. 2)
Es un hecho que los bibliotecólogos deben buscar formas nuevas para renovarse,
este es un instrumento que también es fácil de crear, gratuito con solo tener
una cuenta de Google y que es atractivo para los usuarios, como lo menciona García
(2007): “Debido a la gran facilidad de creación de contenidos en los blogs y a
la gran acogida que ha tenido este nuevo formato, los profesionales de la
información no podemos permanecer ajenos a este fenómeno…” (p. 24).
Lo importante es comenzar, el bibliotecólogo
debe preparase profesionalmente para enfrentar el reto de la innovación, no
puede pretender o conformarse con tener cierto éxito y quedarse ahí, es
imprescindible buscar todo el tiempo qué hay nuevo en la web, qué aplicaciones
se están usando, observar otras bibliotecas, preguntar a otros bibliotecólogos,
realizar estudios de usuarios, para conocer cuáles son sus demandas inmediatas,
saber qué esta actualizado o que no, existe la desactualización tecnológica, y
es muy común que hoy algo funcione y mañana este obsoleto.
La respuesta a si las bibliotecas deben
innovarse, es afirmativa, no deben morir por falta de acondicionamientos
tecnológicos necesarios o mejoramiento de los que existen para que sobrevivan,
es un hecho que algunos así los han considerado y opinan que en nada benefician
a la sociedad, que todo está en internet, pero no es así Google no puede
reemplazar las funciones que se realiza en estos lugares de conocimiento, el libro
por más digital que sea, no puede compararse lo que representa un libro
impreso, el bibliotecólogo siempre brindará su atención personalizada y estará
dispuesto a responder consultas, su trabajo es muy valioso, en muchas
bibliotecas se han dado a la tarea de añadir nuevos servicios o productos,
también a mejorarlos, acercar más usuarios dándose a conocer por medio del uso
de las TICs, las redes sociales,
utilizar instrumentos como los blogs.
En esta nueva sociedad de la información las
bibliotecas se han transformado, brindando mayor accesibilidad a los
ciudadanos, lo que ha permitido que sea una sociedad de conocimiento para
todos.
Las
barreras deben romperse de lo tradicional para dar paso a esta evolución, se
debe progresar, las bibliotecas no pueden quedarse en un solo nivel, existe la
competencia y es dura, pero no imposible de seguir y por supuesto de conseguir,
lo importante es tener la voluntad y la creatividad para lograrlo, buscando las
mejores formas para hacerlo.
Fuente: imagen de Google
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